
De una observación cotidiana a una pregunta científica
Durante mi estadía en Jaipur, India, en noviembre de 2018, me llamó especialmente la atención la presencia de animales no domésticos integrados al paisaje urbano y cultural. En un mismo día observé elefantes asiáticos utilizados para el transporte turístico, una cobra junto a un encantador de serpientes y macacos rhesus (Macaca mulatta) desplazándose libremente por edificios y espacios frecuentados por personas.
Al principio, las fotografías fueron apenas recuerdos de viaje. Sin embargo, una de ellas adquirió para mí otro significado.
Mientras observaba a los macacos, presencié y fotografié una conducta de apareamiento en pleno ambiente urbano. Como científico social, la escena despertó mi curiosidad no tanto por la conducta animal en sí, sino por una cuestión metodológica: ¿qué hacemos, como investigadores, cuando encontramos un hecho llamativo para el cual todavía no tenemos una explicación?
Ese episodio permite introducir el pensamiento de Charles Sanders Peirce. La investigación científica no siempre comienza con una teoría que buscamos comprobar. A veces ocurre al revés: algo nos sorprende, nos obliga a formular una pregunta y nos lleva a imaginar una explicación posible. Ese movimiento intelectual es la abducción.
Una fotografía tomada casi casualmente puede convertirse así en el punto de partida de una investigación. Primero aparece el hecho sorprendente; luego, la pregunta; después, una hipótesis que intenta explicarlo. La deducción y la inducción permitirán extraer consecuencias y contrastarlas con la evidencia.




Las tres formas de inferencia según Charles S. Peirce
Peirce distinguió tres formas de inferencia que se articulan en la investigación científica:
Deducción: Parte de una regla o de una hipótesis y deriva las consecuencias que deberían observarse si fuera correcta. Permite formular predicciones contrastables.
Inducción: Examina casos y observaciones para evaluar en qué medida las consecuencias esperadas coinciden con los datos. Sus conclusiones son probabilísticas y revisables.
Abducción: Parte de un hecho que requiere explicación y propone una hipótesis capaz de volverlo comprensible. Es un razonamiento conjetural: genera ideas nuevas, pero no garantiza que sean verdaderas.
En términos sencillos:
Deducción: Derivar sus consecuencias.
Inducción: contrastarlas con la evidencia.
Abducción: Proponer una explicación.



El ejemplo de los macacos rhesus
Supongamos ahora que no contamos con una sola fotografía, sino con observaciones sistemáticas de numerosos grupos de macacos rhesus en Jaipur y otras ciudades. En ellas registramos reiteradamente conductas de apareamiento en edificios, calles, parques y templos.
A partir de esos casos podríamos inferir:
Conclusión inductiva: Los macacos rhesus pueden desarrollar conductas de apareamiento en ambientes urbanos.
La estructura es:
Caso + resultado → regla probable
A diferencia de la deducción, la conclusión inductiva no es necesaria. Su fuerza depende de la cantidad, la diversidad, la representatividad y la calidad de las observaciones.
Una fotografía documenta que el episodio ocurrió. Una serie sistemática de observaciones permite evaluar si estamos ante una regularidad.
De la fotografía a la contrastación
El ejemplo permite distinguir tres operaciones que suelen confundirse. La fotografía aporta un dato; la inducción estudia si el fenómeno se repite; la abducción busca una explicación posible. Observar no equivale todavía a explicar.
Dato: Dos macacos rhesus copulan en un ambiente urbano.
Pregunta inductiva: ¿Con qué frecuencia se registra esta conducta en distintas poblaciones urbanas?
Pregunta abductiva: ¿Qué condiciones podrían explicar que esa conducta ocurra en la ciudad?
La hipótesis nace como respuesta provisional a esta última pregunta y abre el camino hacia la contrastación.

¿Qué es una hipótesis?
Una hipótesis es una respuesta anticipada y provisional a la pregunta de investigación. Propone una explicación posible del fenómeno estudiado y debe expresarse mediante proposiciones susceptibles de contrastación teórica o empírica a lo largo de la tesis (Hernández Sampieri et al., 2014).
En una tesis doctoral, la hipótesis no surge únicamente de aplicar conocimientos previos. También puede nacer de un hecho inesperado, una contradicción entre teoría y evidencia, una anomalía o un vacío de conocimiento. En esas situaciones, el razonamiento abductivo resulta especialmente fértil.

Veamos un ejemplo.

Referencias
Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C., & Baptista Lucio, M. del P. (2014). Metodología de la investigación (6.ª ed.). McGraw-Hill Education.
Peirce, C. S. (2001). Deducción, inducción e hipótesis (J. Martín Ruiz-Werner, Trad.). Grupo de Estudios Peirceanos, Universidad de Navarra. (Trabajo original publicado en 1878).
Cómo citar este artículo:
Román, A. M. (2026). Cómo formular una hipótesis doctoral [Día Mes, Año de la consulta on line].